Arlequín llegó a Ukumarí

Arlequín dio el salto a otra vida en Ukumarí

“Me llamo Arlequín. Soy un caballo de equitación; fui Importado a Colombia en el 2007; en Argentina, donde nací, salte obstáculos a una altura de 1.40 cm. En Colombia tuve dos amos que me cuidaron, alimentaron y me dieron cariño”.

Así quisiera Sergio Mojica Navas, un empresario de la sabana cundiboyacense, apasionado de los caballos y la equitación, que se presentara a Arlequín cada vez que se inicie una charla pedagógica con los niños en el Bioparque Ukumarí, su nuevo hogar.

Arlequín nació en el año 2000 y pasta hoy plácidamente en Ukumarí, sitio escogido por su amo para que pase sus últimos años, al conocer el Parque y tener claro que los programas de conservación de especies y la calidad de vida que tendrá en Pereira son óptimas para su compañero de muchas lides en las pistas de equitación de Colombia.

“Siempre valoraron mi capacidad de salto y mi comportamiento tranquilo y amigable; me gusta la panela y la zanahoria; debido a mi larga edad, mi último dueño con el que compartí los últimos 5 años decidió acertadamente retirarme del deporte y enviarme a este hermoso lugar para pasar mis últimos años a lado de ustedes y del personal del Parque”.

Con estas palabras su dueño, y Arlequín con toda seguridad, quieren que se les enseñe a los niños la gratitud del cuidado y respeto por los animales, y la forma en que ellos reciben con nobleza ese buen trato.

Para la gerente del Bioparque Ukumarí, Sandra Correa, la decisión del dueño de Arlequín de donarlo al parque para que pase sus últimos años es una demostración más de la confianza a la labor de conservación de las especies que allí se realiza, con reconocimiento nacional e internacionalmente.

Atrás han quedado los agitados días de viajes y competencia de Arlequín, cuando llegó a circuitos de salto hasta de 1.40 m; hoy se adapta a su nuevo hogar, luego de un viaje de 15 horas desde Bogotá, producto del tristemente célebre trancón de la Línea, y en un tiempo prudencial, según el veterinario de Ukumarí, Nestor Varela, iniciará una nueva vida “prestando sus servicios” en las actividades pedagógicas que tiene el parque, ya que por su naturaleza tranquila y noble podrá interactuar con los niños mientras los expertos siembran en ellos la semilla del amor y cuidado por los animales.

elpereirano.com

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