Biblioteca de Marsella, entre las mejores

La Biblioteca de Marsella, entre las mejores de Colombia

Gracias al trabajo realizado por Adriana María Grisales Franco y Wilder Ríos Aguirre, la Biblioteca Pública de Marsella, administrada por Comfamiliar Risaralda, se encuentra entre las 9 mejores del país, y con la opción de convertirse en la nueva ganadora del Concurso Nacional de Bibliotecas, auspiciado por el Ministerio de Cultura.

Luego de entrar en competencia con más de 280 bibliotecas de todo Colombia, la León de Greiff se fue haciendo a un lugar privilegiado entre las mejores debido a los distintos programas que allí se ofrecen que van más allá de la básica tarea de prestar libros, este mágico lugar, se ha convertido en cuna de historia, conocimiento y cultura para los marselleses de los sectores urbano y rural, pues hasta los lugares más lejanos de del Municipio Verde de Risaralda, llegan constantemente Adriana y Wilder con el objetivo que toda la población disfrute de los servicios que prestan.

“Desde el año 2006, aún antes de que se pensara en esos servicios de extensión que deben realizar todas las bibliotecas, la de Marsella empezó a llevar los libros a las veredas, nos íbamos en jeep. Frecuentemente visitamos las 32 veredas más el corregimiento, hemos estado en todas las escuelas. Uno de nuestros mayores logros es que comenzamos llevando la lectura a Beltrán, una vereda donde a los niños no les gustaban los libros, cuando empezamos a ir, los fuimos enamorando y nos fuimos enamorando de la vereda, tanto que ya no es solamente la lectura sino que estamos haciendo actividades de teatro, magia, cine bajo las estrellas, nos quedamos con ellos hasta las 10:00 de la noche para que los puedan acompañar los padres que laboran hasta tarde”, expresó Adriana Grisales, quien labora en Comfamiliar Risaralda desde hace 20 años, la mitad de ellos como bibliotecaria de Marsella.

En busca del objetivo

En 2014, la Biblioteca León de Greiff llamada así en honor al reconocido poeta antioqueño del siglo XX, fue postulada por primera oportunidad en el Concurso Nacional de Bibliotecas, ejercicio que la cartera de Cultura de Colombia realiza año tras año, en aquella oportunidad la iniciativa fue tomada por la Sociedad de Mejoras Públicas del municipio, en cabeza del ex gobernador de Risaralda, Carlos Arturo López Ángel.

En aquella oportunidad el templo del conocimiento de Marsella, como también es conocida la biblioteca, se ubicó entre las mejores 22 del país. Sin embargo, Adriana, tecnóloga en Gestión Bibliotecaria, no se conformó y siguió trabajando arduamente para situar a su segundo hogar en los puestos de honor a nivel nacional, y así lo está logrando.

“Este año se postularon 248 bibliotecas del país, y posteriormente empezó el proceso de selección por medio de un jurado elegido en Bogotá por el Ministerio de Cultura, que va haciendo la depuración. En ese proceso primero quedamos entre las 119, luego escogieron 21, y en este momento estamos entre las 9 finalistas, el objetivo es quedar entre las cuatro mejores que serán las premiadas, y porqué no, alcanzar el primer puesto, tenemos como lograrlo”, afirmó Adriana Grisales.

Y precisamente, el pasado viernes 13 de julio, arribaron a “Villa Fuerte” como también se conoce a Marsella, los jurados del Concurso Nacional de Bibliotecas, eruditos de las artes y las letras en Colombia y el mundo, entre ellos, estuvo el escritor colombiano José Zuleta, conocido por obras como La Línea de Menta, Mirar Otro Mar, La Sonrisa Trocada, y Las Alas del Súbdito, con esta última alcanzó el Premio Nacional de Poesía en 2002.

Desde que llegó a la Casa de la Cultura de Marsella, su rostro cansado como muestra del largo viaje desde Bogotá, cambió, se iluminó al ver la majestuosidad de la antigua casona de colores en la que se encuentra ubicada la Biblioteca Pública. Pero su asombro no paró ahí, poco faltó para que se escaparan un par de lágrimas con el recibimiento dado por los pequeños que a esa hora (10:00 a.m.) se encontraban en el lugar recibiendo su clase de cultura cafetera.

“Esta biblioteca es muy interesante, tiene programas que involucran a la comunidad, que persiguen que no se pierdan las tradiciones de la región, el café, que los niños conozcan los oficios de la región, la relación que tiene el café con su vida desde sus ancestros hasta ahora, que aprecien eso. Para nosotros es muy importante que desde una biblioteca pública se construya cultura en el sentido antropológico de la palabra: los oficios, los saberes, la cultura a la que se pertenece que no se pierdan, y los programas que hacen eso, y las bibliotecas que lo facilitan, nos parece que son dignas de mirar y resaltar, y La León de Greiff es una de ellas”, acotó Zuleta de una manera muy emotiva.

Recuperando la cultura

Entre los diferentes programas ideados desde la Biblioteca Municipal, y que son ejemplo en la región y el país, está el de Cafeteritos, niños entre los 6 y los 14 años de edad, estudiantes de distintos colegios, que están aprendiendo filtrados de café.

“Queremos que ese sentido de pertenencia sobre su territorio, sobre la finca cafetera, el trabajo que hacen sus padres y el que hacían sus abuelos, no se pierda. Estamos haciendo también una actividad que se llama Mi Barrio Cuenta donde recuperamos la memoria de los barrios, que la gente empiece a contar, alrededor de un chocolate, toda la historia del barrio porque los jóvenes no la conocen, esto busca que ellos se apropiarse también de esa memoria. Nos encontramos entrevistando a los abuelos, a los que más conocen del municipio para que nos cuenten de los saberes, de los haceres tradicionales del municipio, por ejemplo al yerbatero, don Octavio Alzate, y a doña Julialba Gutiérrez, una señora que durante 26 años le ha enseñado a tejer y a bordar a las mujeres marsellesas. Le estamos apostando mucho a que los niños aprendan a amar su territorio”, concluyó Adriana Grisales, bibliotecaria de Marsella.

Es importante resaltar que el Concurso Nacional de Bibliotecas, premia a las cuatro mejores del país, la ganadora recibirá $50 millones, y las otras tres serán beneficiarias de $20 millones cada una. Además, las bibliotecarias se harán acreedoras a una beca para realizar una pasantía internacional.

“Una biblioteca no es un lujo, sino una de las necesidades de la vida”
Henry Ward Beecher

elpereirano.com

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