Celada contra Uribe

Por: Otoniel Arango Collazos

De los mismos creadores, de “No aceptamos que perdimos el plebiscito” y “NO aceptamos que perdió Petro”, entre otros éxitos de taquilla de la izquierda, ahora nos sorprenden con “El complot contra el Gran Colombiano”, con una elaborada trama de emoción y suspenso, presionando al Presidente electo Iván Duque, ad portas de su posesión, a ver si no reforma el conejo suscrito en el Teatro Colon entre Santos y Farc, que le permite a delincuentes de lesa humanidad, posar de “padres de la Patria”, mientras la JEP, les otorga el congreso por cárcel.

Nuestra justicia no pudo caer más bajo, con el vil montaje que se urde en oficinas particulares y se ejecuta en la otrora respetada Corte Suprema de Justicia.

Veamos los actos de la obra:: Primero se llevan a cabo 21 visitas a un delincuente que luce un reloj de James Bond en la cárcel, por parte de un senador cuyo mayor orgullo es ver el nombre de su padre como distintivo de un frente de las FARC; luego se filtra convenientemente la noticia de la posible captura del señor ex presidente Uribe y a pesar de que sus abogados defensores preguntan explícitamente si existe alguna investigación en su contra, la Corte lo niega (reserva sumarial para el indiciado y garganta profunda para el canal uno y otros periodistas enemigos del presidente Uribe). Para poner más suspenso al complot, se le cita a una indagatoria sin hora ni fecha que pueda cumplir.

Después de preparar la escena farandulera, aparecen con una grabación inaudible en muchas partes, pero en vez de enviarla al CTI donde existen los mejores técnicos en recuperación y mejoramiento de audios y vídeos y a quienes corresponde por ley conservar la cadena de custodia, esencial como respeto al sagrado derecho a la defensa, la envían a RTVC, una entidad dependiente de la rama ejecutiva no de la judicial, para que le hagan unos arreglitos, es decir, que la tal grabación no cumple con el elemental principio de la mismidad o integridad de las evidencias, tan caro a las pruebas en derecho penal. En lenguaje llano, no se puede modificar de ninguna manera una prueba original so pena de contaminarla y perder todo valor probatorio.

Para acabar de completar, la magistrada auxiliar, que tramita el caso en instrucción, es amiguísima del ex magistrado Iván Velásquez, enemigo declarado del expresidente Uribe desde cuando eran estudiantes. Sinceramente, da vergüenza ajena. Todo esto huele muy mal; por donde se mete el dedo sale la purulencia. Menos mal que el pueblo está advertido y firme con la verdad que quieren infructuosamente ocultar.

elpereirano.com

Deja un comentario