Condecoración Exalumnas destacadas

Condecoración Exalumnas destacadas

En el Coliseo José Carlos Ángel, el Consejo Superior del colegio Fundación Gimnasio Pereira impondrá la condecoración Exalumna Destacada a cinco grandes mujeres: Sara José López Bueno, Catalina Gómez Ángel, Marta Leonor Marulanda Ángel, Dolly Montoya Castaño y María Isabel Mejía Marulanda.

La condecoración Exalumna Destacada de la Fundación Gimnasio Pereira, se otorga como reconocimiento y exaltación a aquellas egresadas que han sobresalido por su trascendencia social y que se erigen como ejemplo para las generaciones presentes y futuras.

SARA JOSÉ LÓPEZ BUENO: Su papá tenía claro lo que era usar bien el tiempo libre y ella lo aprovechó para participar en todos los deportes que le gustaban; fue así como llegó al Tiro con Arco y en 2009, dos meses después de empezar a entrenar en serio en la cancha de fútbol del colegio, participó en su primera competencia nacional. En 2011 obtuvo el grado de Bachiller en el Gimnasio Pereira y desde entonces su carrera deportiva ha ido en ascenso hasta convertirse en la primera mujer en disparar 150 perfectos, logrando en el camino batir 10 marcas mundiales y alcanzar cuatro veces el título de Campeona Mundial de Tiro con Arco Compuesto: en 2014, 2015, 2016 y 2018.

Además del deporte en el que ha brillado, Sara sigue demostrando su carácter y tesón alternando esta actividad con la carrera de Medicina, un sueño que la acompaña desde que tiene memoria y en la que ha avanzado con paso firme gracias al apoyo incondicional de su familia y amigos.

CATALINA GÓMEZ ÁNGEL: Desde siempre supo que lo suyo era contar historias y tras recibir su título de Bachiller del Gimnasio Pereira en 1990 inició su carrera primero estudiando Comunicación Social y luego hablando de turismo y deportes hasta convertirse en la primera mujer en cubrir noticias de fútbol en periódicos. Nuevas oportunidades profesionales la llevaron a investigar, escribir y editar historias sobre cultura y arte en varios países de Iberoamérica y a las Maestrías en Escritura Creativa y en Relaciones Internacionales y Comunicación que, a la postre, marcarían su destino: sumergirse en la cultura y los múltiples conflictos del próximo y medio oriente para contar sus historias en medios de comunicación europeos y americanos.

En un lugar donde ser mujer es una desventaja, Catalina ha sabido aprovechar su mirada femenina para contar al mundo el lado de la guerra al que sólo ella tiene acceso: el de las mujeres, el de los niños, el de las familias, en fin, el de la vida que muchas veces falta pero que también florece detrás de los muros y las bombas.

MARTA LEONOR MARULANDA ÁNGEL: Desde niña miraba el mundo a través de la ventana de los libros enormes que llevaba al colegio para leer en el recreo; de ahí su pasión por la investigación y por la experimentación. Al terminar el Bachillerato en el Gimnasio Pereira en 1978, emprendió su camino profesional inicialmente como Bióloga y posteriormente como Doctora en Ciencias Agrarias en el que ha hecho importantes aportes al país desde dos frentes: el primero es la caracterización y diferenciación de varias especies vegetales de Colombia para protegerlas, es decir, registrarlas en los bancos de genes como propias del país y, en los casos pertinentes, obtener la certificación de origen; el segundo es el proceso de mejoramiento de las especies estudiadas y el desarrollo de productos y servicios orientados a los sectores de la agroindustria y la salud con el fin de facilitarles nuevas soluciones para que puedan ser más productivos y competitivos.

En un país donde las personas con vocación científica encuentran un camino lleno de obstáculos, Marta Leonor no sólo ha sabido abrirse paso con integridad y profesionalismo, sino que ha contribuido desde las aulas a allanar la senda de los estudiantes de Ciencias Naturales y ahora, desde la Vicerrectoría de Investigaciones, Innovación y Extensión de la UTP, impulsar el trabajo de los estudiosos de otras áreas del conocimiento.

DOLLY MONTOYA CASTAÑO: La niña que desbarataba los juguetes y luego trataba de armarlos con poco éxito, se enamoró de la Química en el colegio y al obtener su grado de Bachiller en el Gimnasio Pereira 1966, una época donde las mujeres eran subvaloradas o excluidas del mundo laboral, decidió ser Química Farmacéutica porque, era un campo poco explorado en Colombia y le ofrecía más oportunidades para dar vuelo a sus sueños. Esta decisión marcaría una vida llena de “primeras veces” donde la creatividad, la determinación y la dedicación –en lugar del género–, han marcado la diferencia: es Magíster en Ciencias Biomédicas Básicas, Doctora en Ciencias Naturales y realizó una estancia Postdoctoral en la Unidad de Investigación de Políticas Científicas de la Universidad de Sussex; ha sido docente y ocupado importantes cargos académicos y directivos en la Universidad Nacional de Colombia donde ha trabajado los últimos 35 años y si bien sus logros en todos estos campos son extensos, su obra más preciada es el Instituto de Biotecnología, único en su especie en el país.

En un ambiente donde la educación está ligada a la actividad política y esta última se ejerce desde la violencia –verbal o física–, la Rectora de la Universidad Nacional de Colombia encontró el camino del humanismo para demostrar que la paz se construye desde la educación porque da la amplitud de miras necesaria, no para oponerse, sino para complementarse con el que siente, piensa y vive diferente.

MARÍA ISABEL MEJÍA MARULANDA: Heredera del espíritu cívico que impulsó a nuestros líderes para convertir a Pereira en la sexta ciudad del país, María Isabel, después de recibir su título de Bachiller del Gimnasio Pereira en 1961, se convirtió en Economista y Magíster en Historia del Arte. Al terminar sus estudios empezó a trabajar en el sector público hasta convertirse en Alcaldesa de Pereira en 1975, Gobernadora de Risaralda en 1976, Diputada de 1986 a 1990, Representante de 1990 a 2002 y Senadora de 2002 a 2010, para hacer un trabajo denodado en pro del desarrollo de la ciudad, del departamento y del país.

Cuando en Colombia las mujeres todavía no tenían derecho a elegir y ser elegidas para cargos públicos, sus padres apoyaron la creación del Gimnasio Pereira que, por mucho tiempo, fue la única opción para aquellos que creían en la equidad de oportunidades para hombres y mujeres. De ahí que haya consagrado su trabajo no sólo al desarrollo económico, cultural y artístico del país, sino, sobre todo a garantizar los derechos de las mujeres colombianas.

FUNDACIÓN GIMNASIO PEREIRA

La Fundación Gimnasio Pereira inició labores en 1947 como UN COLEGIO PARA LAS MUJERES, con el lema “Por la Gracia y la Virtud”.

De 1947 a 1958, Doña Carlota Sánchez Marín recibió de un grupo de Padres de Familia el encargo de Otorgar el grado de Bachillerato Académico a las mujeres pereiranas, con miras a su posterior formación universitaria. Hasta entonces, la educación para mujeres en Pereira consistía en Orientación Familiar o Bachillerato Comercial y este proyecto, aunque generó algunas resistencias, eventualmente fue aceptado, respetado y apoyado hasta por los más tradicionalistas.

El 27 de agosto de 1954, gracias a una reforma constitucional, por fin las mujeres colombianas tuvieron derecho a elegir y ser elegidas para cargos públicos. Esto último no sólo confirmó lo acertado del proyecto, sino que marcó una nueva etapa; por eso se empezó a hablar de UN COLEGIO PARA LA REGIÓN con el lema “Por la Cultura”.

De 1959 a 1991, Doña Consuelo De La Cuesta de Eastman asumió el reto de ofrecer una educación acorde con los nuevos tiempos:

En los años 60 el Gimnasio Pereira se convirtió en una Fundación sin Ánimo de Lucro, compró la finca La Aurora, su sede actual, y empezó a recibir reconocimientos por parte del Ministerio de Educación Nacional.

En los 70 las exalumnas crearon la Fundación Santa Teresita para apoyar financieramente al Colegio, los padres de familia el Centro Cultural de Pereira para asegurar los estudios universitarios de las exalumnas y se empezó a enfocar el trabajo desde la Pedagogía Activa al mismo tiempo que se cambió el horario a jornada continua.

En los 80 el Gimnasio Pereira empezó a ofrecer los servicios de Preescolar, entró en la era Informática, realizó los primeros Festivales y construyó el edificio que hoy alberga la Biblioteca, los Laboratorios y las Salas de Audiovisuales y Sistemas, como también el Coliseo José Carlos Ángel Ramírez.

Los 90 comenzaron con el retiro de Doña Consuelo después de 32 años de servicio, convertida en símbolo y ejemplo a seguir para todos los que la conocieron. La Psicóloga Lyda Restrepo Ángel asumió el relevo con el reto de trabajar “Por la calidad” para adaptar el Colegio a los vertiginosos cambios que se avecinaban.

De 1991 a 1994 se creó la Asociación de Padres de Familia, ASOPAFLI, se organizaron los procesos y los sistemas de información para adecuarlos a los estándares de calidad con miras a la apertura económica y la internacionalización y construyó el edificio administrativo. Fue entonces que inició su tercera etapa: UN COLEGIO PARA EL MUNDO.

De 1994 a 2010, la Ingeniera Química Nora Ángel de Bernal, fundó su proyecto en los aciertos de 47 años de labores y se propuso trabajar “Por la Excelencia”:

Al final del siglo XX se promulgó la actual Ley General de Educación y en concordancia con ella, el Gimnasio Pereira planteó su primer Proyecto Educativo Institucional y reorientó el trabajo pedagógico hacia el Constructivismo, lo que permitió desarrollar el Énfasis en Ciencias e Investigación que hoy en día es uno de sus sellos de calidad; también construyó la capilla dedicada a Santa Teresita del Niño Jesús y, teniendo en cuenta su condición de “Colegio Verde”, trazó el sendero que lo rodea.

Durante la primera década del siglo XXI se adoptó el Modelo Modificabilidad, Estructural Cognitiva, también se inició el proceso de inmersión en inglés dentro del proyecto de Bilingüismo, lo que ha permitido que, hoy por hoy, los gimnasianos superen a los estudiantes de la mayoría de los colegios del país (incluidos los bilingües) no sólo en las pruebas saber, sino en la de idiomas (incluido el francés); en 2004 ingresó oficialmente en el modelo de la Fundación Europea para la Gestión de la Calidad (EFQM por sus siglas en inglés) al recibir la Primera Estrella, seguida en 2005 por el Premio Iberoamericano a la Excelencia Educativa y en 2007 por la Segunda Estrella EFQM.

El Colegio entró en la segunda década del siglo XXI con la dirección de la Psicóloga Piedad Isaza Vallejo que dejó su huella con el trabajo “Por la Equidad”:

Del 2010 al 2017 empezó a recibir hombres en Preescolar para convertir el Gimnasio Pereira gradualmente en un Colegio Mixto y desarrolló el programa de Inclusión para atender a personas con Necesidades Educativas Especiales o con Capacidades Excepcionales. En términos de resultados, el promedio en Pruebas Saber de los estudiantes se ha sostenido en “Muy superior” o “A+”, ha continuado siendo uno de los mejores colegios del Departamento de Risaralda de acuerdo con el Índice Sintético de Calidad Educativa (ISCE), obtuvo la Certificación CES de la Universidad de Cambridge y consiguió la Tercera Estrella EFQM.

Hoy, cuando lo que está en juego es la vida humana sobre el planeta, la Magíster María Consuelo Miranda Arias, Directora General desde 2017, vuelve la mirada a la historia del Colegio no sólo para celebrar los triunfos que ha cosechado, gracias a quienes han pues el alma en él y a sus exalumnas, sino para fundar su futuro consciente de los derechos tan duramente ganados y de los deberes que mueven a los integrantes de la Comunidad Gimnasiana: “Por la Gracia y la Virtud”, “Por la Cultura”, “Por la Calidad”, “Por la Excelencia”, “Por la Equidad”, pero sobre todo, “Por la Vida”, porque sabe que no sólo se trata de hacer bien el trabajo, sino, como propuso Santa Teresita del Niño Jesús patrona del Gimnasio Pereira, hacer extraordinariamente bien todo lo que ordinariamente debemos hacer.

elpereirano.com