Corazones agradecidos

“Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿en qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? Dice Jehová. Y amé a Jacob…” (Malaquías 1:2)

PASAJE COMPLEMENTARIO: 1 Juan 3:1; 4: 9-10

He aquí una sincera declaración de Dios como Padre, no sólo para el pueblo de Israel, sino también para nosotros, sus hijos.

Malaquías significa “mi mensajero”. Es el último libro del Antiguo Testamento y contiene la fuerte exhortación de un padre dolido ante una familia o un pueblo que no le daba un lugar importante en su corazón, ni en su vida. “Yo os he amado” es la expresión paternal, casi de reclamo, ante unos hijos que no han correspondido a su amor, tanto que en un momento dicen: ¿En qué nos amaste? La respuesta ante esta ingrata pregunta no se deja esperar: el amor está manifestado en haber sido escogidos como herederos de su bendición y de su amor.

¿Cuántas veces en nuestras oraciones o en nuestras meditaciones hemos dudado del amor de nuestro Padre? ¿Cuántas veces ante un fracaso nos hemos preguntado si realmente Dios nos ama? Seguramente muchas de estas ocasiones en que hemos dudado de Él, ha sido porque no nos ha concedido algún capricho o deseo.

Nos hemos acostumbrado a medir el amor en proporción a los regalos y prebendas; la verdad es que por eso nada nos satisface. Pero basta con mirar los miles de seres humanos que nos rodean y que se encuentran en sanatorios, cárceles, hospitales, sin propósito para vivir, esclavos de la droga, el sexo, el dinero, el poder, etc. Basta con mirar tantas vidas desdichadas, y luego mirar nuestra vida para entender esa expresión tan sincera “yo os he amado”. Hoy debemos pedir perdón por ser tan desagradecidos y olvidarnos de sus beneficios. Cultivemos ese amor a Dios, aprendiendo a relacionarnos con Él por medio de la oración de alabanza y acción de gracias.

HABLEMOS CON DIOS:

“Señor, gracias por este nuevo día que nos regalas, por habernos escogido como herederos de Tu bendición y de Tu amor. Anhelamos profundamente conocerte más, pues eres nuestra esencia y nuestro origen. Por tu amor existimos, Tú nos sustentaste en el vientre de nuestras madres y nos alimentaste a través de ella. No tenerte en cuenta, es despreciar nuestra propia vida. Por ese motivo queremos vivir para exaltarte y darte el amor y reconocimiento que mereces. Tu amor y fidelidad nos motivan a buscarte en oración, para poder amarte y agradarte cada vez más. El verdadero amor no consiste en que nosotros te hayamos amado a Ti primero, sino en que Tú nos amaste y enviaste a tu Hijo, para que nosotros fuéramos perdonados por medio del sacrificio de tu hijo en la cruz”. Amén

Reenvíelo a quienes usted cree que necesita este mensaje, se lo agradecerá.

Mensaje basado en el devocional “Llamado a la oración Lolita Cruz de Chamorro”.


Provenza Apartamentos Dosquebradas

Provenza Apartamentos DosquebradasProvenza Apartamentos Dosquebradas


Suscríbete Gratis

Introduce tu correo electrónico para suscribirte gratis al periódico.


Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.