Lo ordenó La Corte

Lo ordenó La Corte

Por: Otoniel Arango Collazos

Para quienes son consumidores de cocaína, éxtasis, marihuana y otras yerbas y para quienes se escudan en la figura de la dosis personal para dedicarse al micro tráfico vendiendo en las calles pequeñas cantidades, les tengo una mala noticia, la idea de prohibir el porte en los sitios públicos y/o abiertos al público de esas porquerías, no es idea del Presidente Duque, pues fue La Honorable Corte Constitucional con ocasión de la despenalización del consumo de la dosis personal la que ordenó: “En ese mismo orden de ideas puede el legislador válidamente, sin vulnerar el núcleo esencial de los derechos a la igualdad y a la libertad, desconocidos por las disposiciones que serán retiradas del ordenamiento, regular las circunstancias de lugar, de edad, de ejercicio temporal de actividades, y otras análogas, dentro de las cuales el consumo de droga resulte inadecuado o socialmente nocivo, como sucede en la actualidad con el alcohol y el tabaco. Es ésa, materia propia de las normas de policía. Otro tanto cabe predicar de quienes tienen a su cargo la dirección de actividades de instituciones, públicas o privadas, quienes derivan de esa calidad la competencia de dictar reglamentos internos que posibiliten la convivencia ordenada, dentro de los ámbitos que les incumbe regir” … ” En el caso que ocupa a la Corte, (consumo de estupefacientes) es preciso vincular las normas de la ley 30 de 1986, que se refieren al consumo de las sustancias allí indicadas, con el inciso último del artículo 49 de la Carta, que dispone: “Toda persona tiene el deber de procurar el cuidado integral de su salud y la de su comunidad.” Quedan notificados los defensores de dichas actividades, de la constitucionalidad del decreto que el señor presidente ha puesto a consideración del público.

Como se observa, desde el año 2000 se debió legislar sobre el tema del consumo de drogas estupefacientes en los sitios públicos y/o abiertos al público; donde por ningún motivo debe ser permitido, por la potísima razón de que en estos casos específicos la actividad consumidora interfiere con la actividad de los demás conciudadanos, particularmente con su salud y con el bienestar de la sociedad, además de los problemas de inseguridad.

Le asiste pues la razón al Presidente Duque, al querer prohibir el porte de cualquier cantidad de droga estupefaciente y ordenar su incautación, para acabar con la alcahuetería, de ver a los consumidores en todas partes como pedro por su casa, dando mal ejemplo e interfiriendo con el derecho a la salud y tranquilidad de los demás.

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